Es una rama de la osteopatía, se basa en la teoría de que muchas enfermedades son debidas a una pérdida de la integridad estructural. La osteopatía cráneo-sacral valora el mecanismo respiratorio primario de esta unidad (MRP), observa los movimientos del cerebro, medula espinal, las fluctuaciones del líquido cefalorraquídeo, la movilidad de la duramadre, de los huesos del cráneo, sacro y pelvis.

El movimiento es la característica principal y condición necesaria para la vida. Así un trastorno local o general puede generar enfermedades. Si el movimiento y la movilidad de los tejidos están reducidos y limitados, de tal manera que no pueden fluir con libertad produciéndose un “tapón”, en consecuencia la nutrición y oxigenación de los tejidos se verá afectada, pudiendo generarse la enfermedad.

Liberar estos movimientos nos ayuda a recuperar la salud.